Muy en cero

Rosario Central jugó un partido aburrido contra Olimpo y terminó igualando 0 a 0. El equipo de miguel Russo mantuvo el 0 en su arco pero nuevamente le costó romper el esquema del rival de turno. El canalla nunca encontró el juego para doblegar al adversario y el empate fue justo. Lo más destacado: La gente, que recibió al equipo con una tremenda fiesta que no estuvo a la altura del encuentro disputado.

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Fue un partido chato y parejo. Que por momentos había que hacer un esfuerzo sobrehumano para seguirlo, porque realmente dolían los ojos de lo mal que se jugaba por parte de ambos conjuntos. Hay que destacar que hace 3 partidos seguidos que igualamos 0 a 0 en el Gigante. Central como local en los últimos partidos perdió ese juego intenso y vertical que tanto lo caracterizó en la presente temporada.

Principalmente por el bajón que tuvieron sus mediocampistas, tanto Mendez, Carrizo y Nery Dominguez no pudieron hilvanar una jugada en 90 minutos y las escasas situaciones de gol terminaron siendo dilapidadas. Pero como contracara el equipo se afirmó en defensa y más allá de la noche caótica en Liniers y sobre todo como local, a los rivales les cuesta convertirnos. Igualmente no alcanza para ganar.

Desde el comienzo, Central fue a buscar el encuentro como siempre que juega de local. El equipo buscó el pelotazo como única salida desde el fondo, pero Carlos Luna volvió a perder siempre. Por eso fue bien remplazado por Castillejos en el entretiempo, pero al igual que el Chino, tampoco pudo gravitar en ofensiva.

A los 13 minutos, Delgado estrelló un tiro libre en el travesaño, fue lo más peligroso que tuvo el canalla en la primera etapa. Olimpo se replegaba y hacia su negocio, nunca se desordenaba y cuando podía salía rápido de contra. Por esa vía Villanueva apareció solo por izquierda y definió ante la salida de Caranta, pero apareció Berra para despejar el peligro. En la primera etapa Central nunca generó riesgos para el arco de Nereo Champagne.

El complemento arranco con la misma cara. Central intentaba pero su futbol era muy previsible. Olimpo cedía terreno, pelota y apostaba al contragolpe con Valencia y Cerutti. Del minuto 20 al 33 del segundo tiempo Central empujó al conjunto de Walter Perazzo pero sin demasiada claridad. Medina dentro de la mediocridad que exhibió el equipo fue el más destacado y tuvo algunos desbordes picantes. Pero la chance de gol fue un cabezazo de Donatti que Villanueva sacó en la línea. La ultima la tuvo el pibe Acuña que ingresó por Niell pero Champagne le ahogo el gol. El partido se fue con la sensación de que el punto obtenido fue justo.

Nuestro entrenador dijo que es un torneo de transición, que había un proceso que cumplir y que el equipo necesitaba tiempo. Habló de 2 años, tal vez 3. Es muy respetable la opinión de Russo, que es uno de los entrenadores más importantes de la historia de Central, por lo menos desde los números. Pero sin dudas da mucha bronca ver jugar a algunos jugadores de este Central poco ambicioso. Viendo el torneo regular y tan parejo, a este equipo con un poquito más de esfuerzo y sobre todo de futbol le hubiese alcanzado para pelear hasta el final. Ese es el sabor amargo que nos deja a todos los hinchas. Queda la tranquilidad de que el equipo todavía está vivo y en carrera para ingresar a la Copa Sudamericana. Tendremos que exigir algunos cambios, dar ese salto de calidad que requiere un club como Central para lograr objetivos importantes.

Lo mejor de la tarde noche en el Gigante fue nuestra gente. Que llenó el estadio como siempre y armó un recibimiento espectacular. Dos telones gigantes cubrieron las cabeceras de Genova y la platea del rio. Además de una tremenda cortina de humo auriazul que demoró varios minutos en irse. Central es Fiesta, Central es Carnaval.

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