Papá no. Abuelo!

Rosario central jugó su mejor partido del campeonato y ganó en el chiquero con mucha autoridad. El gran artífice de la victoria fue Miguel Russo que le dio una paliza táctica al entrenador rival. El gol canalla lo anotó Franco Niell tras una gran jugada de Delgado. Decime ABUELO!

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Central salto a la cancha decidido a conseguir el triunfo. Porque como la historia lo demuestra, aunque estemos peor que los pechos, siempre somos candidatos a ganar el partido lugareño. Por eso esta vez no fue la excepción. Desde el minuto cero Rosario Central comenzó a edificar la victoria, primero neutralizando el juego del oponente, y después atacando con mucha agresividad cada vez que recuperaba la pelota.

Desde el comienzo del encuentro se vio un Central bien plantado en la cancha. Que replegaba sus líneas cuando no conseguía el balón. Pero con la pelota era un equipo vertical y con mucho vértigo. La clave estuvo en el mediocampo. Mendez y Nery Dominguez jugaron un partido bárbaro. Anularon la generación de juego contraria y pisaron el área rival cada vez que se lo propusieron. Los pechos jugaron a lo que Central quiso. Por eso siempre dejamos que avance con la pelota un limitado marcador central como Victor Lopez.

No tardaron en aparecer las situaciones de gol en los primeros minutos de la primera etapa. A los 15, el loco Abreu pudo haber anotado con un cabezazo que Guzman desvió al corner. Minutos después Donatti le sacó chispas al palo, tras un gran centro del uruguayo que otra vez tuvo un buen partido y volvió a demostrar que le sobra jerarquía para ser el centro-delantero titular del canalla.

Los pechos tenían la posesión de la pelota, pero las chances de gol la generaba Central. Antes del cierre de la primera etapa otra vez Guzman le tapó una tijera a Niell y con el pecho un tremendo pelotazo a Jesús Mendez. El primer tiempo se fue con la sensación de que el empate era muy injusto.

En el arranque de la segunda etapa Delgado cortó en campo propio, corrió varios metros y habilitó al enano Niell que definió cruzado como marcan los manuales. Central sacaba la ventaja que a esa altura tanto merecía. Lejos de aminorarse, el Canalla siguió concentrado y en el minuto 10 pudo haber ampliado el marcador por un derechazo de Carrizo, tras un desborde de medina que el arquero pecho volvió a sacar agigantando su figura.

El tiempo se consumía y el rival no podía romper el cerrojo que había ideado Russo. Además cada vez que los pechos asomaban a nuestra área Tomas Berra y Donatti sacaban todo. La defensa, al igual que todo el equipo tuvo un partido sin fisuras.

Llegó el final del encuentro y la alegría fue otra vez para todo el pueblo Canalla. Para el único equipo de la ciudad. Para demostrar nuevamente una paternidad que nadie puede objetar.

Rosario Central fue un equipo serio. Encontró un patrón de juego con Abreu como referente de área. Como equipo conoce sus virtudes y limitaciones, y en este partido aprovechó al máximo su potencial. Sin dudas, este es el camino.

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